2024-08-292024-08-29https://micelio.uca.edu.sv/handle/20.500.14513/149El apetito de poder es un anhelo que, durante siglos, ha acompañado al ser humano, y el deseo de controlarlo vino aparejado a él. En épocas pasadas, ese poder ha estado vinculado a una figura que, individualmente, lo concentra y cuyas decisiones son la norma. Hasta entrada la edad media y moderna comienzan a surgir pensamientos que buscan modificar esa acumulación de mando, dividiéndolo entre varios entes, sobre todo entre aquellos que tuviesen mayor influencia, como las élites económicas. Inicia de esta manera lo que, para algunos autores como O’Donell (2001), consideran primitivas instituciones de rendición de cuentas: los tres Poderes del Estado y la teoría de los “pesos y contrapesos” (p. 18).Control gubernamentalPolítica y gobiernoPoder políticoFunción públicaEl SalvadorEl ejercicio del control político institucional sobre el Órgano Ejecutivo en El Salvador, 1999-2019